Los coupés de Mercedes-Benz pueden identificarse a primera vista: su diseño es incomparable y conjuga aire deportivo con elegancia en una síntesis sin parangón. La Clase E Coupé refleja esta filosofía en cada uno de sus detalles, desde la parrilla del radiador con dos lamas y la estrella en el centro típica de los modelos de dos puertas de Mercedes hasta el embellecedor del tubo de escape. El expresivo frontal, la poderosa línea de cintura y la musculosa sección trasera con difusor y pilotos traseros de diodos luminosos simbolizan dinamismo en su versión más pura. Y las ventanillas laterales escamoteables, sin un molesto montante central, destilan una elegancia singular. El rostro de cuatro ojos cuenta con faros de proyección y una combinación de luz diurna y faros antiniebla en forma de elementos dobles redondos o bien, como opción, de diodos luminosos.