El E 63 AMG impresiona por su dinamismo, su fuerza y su incomparable experiencia al volante. Y sin embargo, se somete dócilmente a la voluntad del conductor, para que elija entre una conducción más deportiva o más confortable.
El motor V8 AMG de 6,3 litros procede directamente del automovilismo. Por ejemplo, su tubo de admisión de longitud variable ejecutado en magnesio, con mariposas en la parte interior, o el sofisticado mecanismo de distribución. De este modo, el motor V8 desarrolla unas prestaciones sorprendentes. Con 386 kW de potencia y un par motor de 630 Nm, el E 63 AMG acelera de 0 a 100 km/h en tan sólo 4,5 segundos.
El cambio deportivo de 7 velocidades AMG SPEEDSHIFT MCT deja plena libertad al conductor. Además de las funciones «Race-Start» y de doble embrague, dispone de cuatro programas de conducción: C (Controlled Efficiency) para una conducción más económica, y S (Sport), S+ (Sport Plus) y M (Manual) para un mayor dinamismo. Ello permite un cambio de relación en menos de 100 ms gracias a la desconexión parcial de cilindros individuales al cambiar a una marcha más larga. Un embrague de arranque húmedo compacto sustituye al convertidor de par convencional.
El tren de rodaje deportivo AMG RIDE CONTROL brilla por un dinamismo transversal claramente mejorado, gracias al eje delantero más ancho y al sistema de amortiguación con regulación electrónica en el eje trasero. Este equipo permite alternar rápidamente entre la máxima agilidad y un relajante confort de conducción. Además de elegir entre los modos «Confort», «Sport» y «Sport Plus», el conductor puede determinar el tipo de asistencia del sistema de control de estabilidad ESP®, con tres opciones: ON, SPORT y OFF.
El equipo de frenos AMG de alto rendimiento con discos de 360 mm de material compuesto muy resistente y acreditado en la competición brinda una deceleración y resistencia óptimas.
(E 63 AMG: consumo de combustible ciclo mixto: 12,6 l/100 km, emisiones de CO2 ciclo mixto: 295 g/km)[1]