Además de la característica abrasiva, estas partículas en contacto de humedad producen un efecto corrosivo.
Como también pueden ingresar en todos los componentes del vehículo pueden ocasionar daños en los partes móviles como por ejemplo en el alternador, frenos, crucetas, caja de cambios, cerraduras, etc.
Para la conservación del vehículo en general se recomienda limpiar periódicamente por medio de sopleteado de aire. También se puede utilizar agua protegiendo componentes eléctricos y demás elementos que pueden ser afectados.